La Secretaría de Educación Pública solicitó a las autoridades educativas de las entidades y de la Ciudad de México revisar las autorizaciones de planteles que se anuncien con una formación “militarizada”, “militar” o “castrense”. La medida busca identificar posibles irregularidades antes del inicio del ciclo escolar 2026-2027.
La SEP señaló que esa modalidad no está autorizada para escuelas de educación básica. El llamado incluye cualquier denominación semejante que haga referencia a instrucción o disciplina de carácter militar.
La revisión será responsabilidad de las autoridades locales, que intervienen en los procesos de autorización y supervisión de los centros educativos. La dependencia federal pidió verificar que los servicios ofrecidos coincidan con los permisos que cada plantel tiene registrados.
El pronunciamiento distingue entre los colegios civiles y el sistema de educación militar. La formación castrense corresponde a las instituciones de las Fuerzas Armadas y no puede presentarse como un modelo escolar ordinario para niñas, niños y adolescentes.
La SEP enmarcó el recordatorio en los principios de la Nueva Escuela Mexicana. Ese modelo plantea una enseñanza integral con perspectiva de derechos humanos, igualdad sustantiva y protección de las infancias.
La discusión ha puesto atención en academias que promueven esquemas de disciplina tipo militar. Más allá del nombre con el que se anuncien, la revisión deberá centrarse en los permisos, los métodos y las condiciones en que operan.
El aviso representa una señal para las familias que están por elegir escuela. Antes de una inscripción, madres, padres y tutores pueden solicitar información sobre la incorporación del plantel y consultar a las autoridades educativas de su estado.
La supervisión también abre preguntas sobre la capacidad de vigilancia y el seguimiento a quejas. Conocer qué planteles serán revisados y cuáles son los criterios de actuación será relevante para evaluar los resultados del llamado federal.
La SEP dejó claro que la educación no puede desligarse del cuidado y la dignidad de las y los estudiantes. Las verificaciones en las entidades permitirán establecer si existen servicios que deben corregir su operación o dejar de ofrecer modalidades no reconocidas.




